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Para el GISE, uso de la energía es clave para alcanzar un crecimiento disruptivo
El Grupo de Investigación en Sistemas Energéticos (GISE) de la Facultad Politécnica de la UNA, presentó los resultados de los estudios y proyecciones elaborados por dicha institución, los cuales apuntan a transformar la energía en desarrollo.

Dando continuidad a las conversaciones con referentes de diferentes sectores, en el marco de los preparativos para el proceso de revisión del Anexo C del Tratado de ITAIPU, los miembros paraguayos ante el Consejo de Administración de la Binacional se reunieron este lunes con el Prof. Dr. Gerardo Blanco, coordinador del Grupo de Investigación en Sistemas Energéticos (GISE) de la Facultad Politécnica de la UNA, quien presentó los resultados de los estudios y proyecciones elaborados por dicha institución, los cuales apuntan a transformar la energía en desarrollo.


Consultado al respecto, el consejero Osvaldo Román Romei, explicó que la reunión se dio en el afán de conocer la posición de la academia, puesto que la revisión del Tratado de ITAIPU y sus anexos, debe ser encarada como una causa nacional que involucra a todos los sectores. En cuanto a lo conversado en la ocasión, indicó que realizaron un rápido repaso sobre todo lo vinculado a la revisión del Anexo C y de otros aspectos que están vinculados tanto al Tratado como al Estatuto de la Entidad, es decir el Anexo A, que también deberían ser incluidos en el proceso de negociación.

“Básicamente, lo que hablamos con el GISE de la Facultad Politécnica fue sobre qué efectos queremos generar en nuestro país, cómo queremos transformar nuestra energía en desarrollo. En ese sentido, nos mostraron escenarios de potencia donde presentan un cierto déficit que coincide con los datos que nosotros estamos manejando internamente, los que advierten que, ya para el 2029 o 2030, podríamos tener un déficit de potencia, no de energía”, explicó.

Agregó que el GISE presentó una posición al respecto, en cuanto a lograr un crecimiento disruptivo en este periodo que básicamente está vinculado también con el aprovechamiento del bono demográfico, que es una situación temporal en nuestro país, pero, que se irá reduciendo, al igual que el bono energético; donde aún se tiene superávit de energía eléctrica renovable, limpia y abundante.

 

La convergencia de los dos bonos genera un bono de desarrollo, remarcó el consejero. “El desarrollo disruptivo implica un crecimiento exponencial; entonces, hay una convergencia demográfica y energética para llegar a ese desarrollo que es un salto para no seguir haciendo lo que hacemos”, apuntó.

El GISE dividió en tres fases el tema y plantea qué queremos, qué quiere nuestra contraparte y cómo negociaríamos. En ese sentido, se habla del concepto ganar-ganar. “No podemos pensar en un proceso en el cual una de las partes gane y la otra pierda. Luego, ellos nos planteaban qué hacer con nuestra energía. Los escenarios obviamente ya están trazados; uno, es seguir como estamos; dos, vender energía a terceros y; tres, incorporación de industrias, desarrollo de mano de obra intensiva o electrointensivas, aunque esta última no aporta mucho en mano de obra. Dentro de estas posibilidades se vio que lo más conveniente son las industrias que generan mucha mano de obra”, señaló el ingeniero Román Romei.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que una realidad de hoy es que el 82% de la energía consumida por la industria en Paraguay es biomasa, entonces, se ve como un desafío y una oportunidad, la energía hidroeléctrica, pero, para hacerla atractiva, hay ciertas barreras que superar, como la informalidad, el grado de corrupción, mano de obra calificada y financiamiento.

“La electricidad aparece en ese lugar, pero, primero tenemos que avanzar en esos otros aspectos para llegar después y ver cuál es su contribución. Es decir, hay que hacer un enfoque integral, no podemos pensar solamente en la energía sino también en todos los otros aspectos. En ese sentido, obviamente la educación es clave para el cambio, sobre todos los otros aspectos que cité, el efecto derrame real se daría cuando la cuestión de la educación esté muy bien apuntalada”, insistió el consejero paraguayo de ITAIPU.

Añadió que vieron los distintos enfoques presentados de manera muy didáctica por el GISE. “Con el ingeniero Gerardo Blanco pudimos intercambiar mucha información, entender la posición que asumen y ver que tenemos ciertas coincidencias y, como era de esperar, también tenemos diferencias; pero, creo que es un proceso constructivo y estamos dando pasos en el sentido de escuchar a todos los actores que puedan contribuir a esta causa nacional”, concluyó.