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Productores apoyan el proyecto “Seguridad Alimentaria” de Itaipu
El impulso de la soberanía alimentaria y la inclusión de las comunidades indígenas en los proyectos de esta área, es una de las alternativas para la sobrevivencia de pueblos originarios y campesinos paraguayos; según la visión de los dirigentes de la Central de Productores Hortigranjeros del Alto Paraná.

El impulso de la soberanía alimentaria y la inclusión de las comunidades indígenas en los proyectos de esta área, es una de las alternativas para la sobrevivencia de pueblos originarios y campesinos paraguayos; según la visión de los dirigentes de la Central de Productores Hortigranjeros del Alto Paraná. También manifestaron su apoyo al proyecto “Seguridad Alimentaria de Comunidades Campesinas e Indígenas de los Departamentos de Alto Paraná y Canindeyú”, implementado por la Itaipu Binacional.



“Promovemos la soberanía alimentaria como principal alternativa de sobrevivencia”, dijo Martín Martínez, vice-presidente de la Central de Productores Hortigranjeros del Alto Paraná, al tiempo de manifestar que los indígenas tienen que tener prioridad, porque son los que están en peor situación de pobreza en el Paraguay.

Martínez consideró que es una iniciativa muy esperada por parte de la Itaipu Binacional, la implementación del Proyecto “Seguridad Alimentaria de Comunidades Campesinas e Indígenas de los Departamentos de Alto Paraná y Canindeyú”.

Fue enfático al señalar que es una gran equivocación decir que los indígenas no quieren trabajar. “Ellos son recolectores, pero se les ha expulsado de su hábitat y ahora no tienen nada que cosechar de la naturaleza. Como cualquiera de nosotros, los indígenas, con un poco de apoyo técnico y económico inicial, pueden convertirse en buenos productores agrícolas”, indicó Martín Martínez.

“Los indígenas son nuestros compañeros de lucha por la tierra y la soberanía, están muy abandonados, muy excluidos, sin embargo pueden ser un soporte importante de la soberanía alimentaria y tendrían que tener prioridad en los proyectos”, destacó Martínez al manifestarse gratamente sorprendido por el Proyecto concretado por la Itaipu Binacional, juntamente con los beneficiarios.

Feria de productores apuntala agricultura familiar

 



Desde hace 13 años, los productores de 18 distritos del Alto Paraná convirtieron a Ciudad del Este en la vidriera de la producción agrícola, a través de la feria hortigranjera que mantienen desde 1997 en las inmediaciones de la terminal de ómnibus, que con el tiempo fue ampliándose.

Actualmente esta feria que se abre los días miércoles y jueves de cada semana, ayuda al sustento de 4.000 familias de los diferentes distritos paranaenses. “Hemos comenzado con 23 comités y actualmente contamos con 127 en los diferentes distritos, con 1800 socios empadronados”, mencionó Martín Martínez.

La Central de Productores Hortigranjeros del Alto Paraná, a través de la feria semanal ha logrado avanzar en organización, capacitación y 80 por ciento de diversificación, según informaron los dirigentes. Esto derivó en resultados positivos como el mejoramiento de la producción y la nutrición, ya que hay mayor consumo de frutas y verduras, tanto de las familias productoras como de la población en general.



“Antes de esta feria no había horticultores ni productores de frutas, porque la mayoría de los campesinos estaban consustanciados con el monocultivo, pero el contar con el mercado nos abrió un panorama amplio y positivo”, indicó Martínez. Señaló además que este trabajo semanal no solamente asegura la sobrevivencia, sino principalmente, una posibilidad para que los niños y jóvenes puedan ir a la escuela e inclusive llegar a las universidades.

Cada 15 días los feriantes se reúnen en asamblea para evaluar e intercambiar informaciones sobre los trabajos, sin perder de vista el desafío de convertirse en modelo de producción orgánica. Cada distrito tiene un rubro emblema para exponer y comercializar en las ferias semanales donde se oferta una amplia variedad de frutas, verduras, comidas típicas, aves y animales vivos y faenados y otros productos nacionales.

Una de las exigencias de la organización es que cada familia debe tener su huerta para el consumo familiar, conforme indicaron los dirigentes, quienes también mencionaron que ninguna Municipalidad brinda ayuda a los productores. Indicaron que necesitan apoyo para el traslado e infraestructura para mejorar la producción como sistemas de riego, mayor asistencia técnica y una red de desagüe para el local de la Central de Ciudad del Este.

Mejor productor orgánico y también solidario


Don Teodoro Galeano, presidente de la Asociación de Productores de Minga Guazú, Alto Paraná y calificado como el mejor productor orgánico de la zona, dijo que es responsabilidad del Estado, reponer a los indígenas paraguayos el derecho a la dignidad. Ellos se mantenían de la naturaleza, dijo al indicar que la “soberanía alimentaria para pequeños productores puede levantar al Paraguay”.

“En ningún gobierno de Paraguay tendremos esperanza mientras no revea esta situación de los hermanos indígenas, es una vergüenza que anden como mendigos, siendo que son los dueños originarios de esta tierra”, indicó Galeano. Resaltó que los indígenas pueden convertirse en buenos productores con un buen acompañamiento técnico.

Teodoro Galeano, recordó como -fundador pionero de la Central de Productores-, que de tres rubros que tenía al inicio, actualmente llegó a 20 en cuanto a variedad de productos hortícolas, totalmente orgánicos.



En 13 años que participa de la feria, tiene un cúmulo de experiencia positiva, por lo que en cada asamblea se pone a disposición de sus compañeros para organizar charlas y trasmitir la experiencia. “No soy técnico agrícola, pero tengo mucha experiencia y ayudando a mis compañeros para que mejoren la producción, creo que estoy ayudando al pueblo a conquistar la soberanía alimentaria”, expresó.

En esta iniciativa de solidaridad Don Teodoro Galeano ya transmitió su experiencia a comités de productores de Tavapy II, Minga Guazú y muchas otras comunidades de la región. Para el efecto cuenta con el apoyo de técnicos de la Dirección de Extensión Agraria (DEA) quienes le acompañan y proveen de vehículos y combustible para llegar hasta los diferentes distritos. “Estoy contento con mi trabajo, porque a los compañeros les llega mejor el testimonio con un lenguaje que le es familiar”, dijo.