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Una historia de superaciĆ³n

En el marco de la inclusión de las personas con discapacidad en cada uno de los aspectos de la vida, y con miras a la conmemoración del Día Internacional de las Personas con discapacidad, el DIE presenta la experiencia de Luis Alberto Aguilera, más conocido como “Beto”, un aprendiz con diversidad funcional intelectual.



Luis Alberto Aguilera Allende y su hijo Beto aprendieron que la familia es el principal soporte para la superación.

Medallista de oro, plata y bronce en gimnasia artística nacional e internacional y portador de la antorcha para los Juegos Olímpicos de Atenas, son algunos detalles que hacen a la vida de Luis Alberto Aguilera Medina, más conocido como Betito, quien fue contratado como aprendiz dentro de la entidad y constituye el primer representante con diversidad funcional intelectual dentro de la Binacional.

Beto (27) cumple sus tareas laborales en Mesa de Entrada (planta bajada, sede Asunción). Todos los días se lo ve recorriendo piso por piso, entregando documentos y demostrando laboriosidad, puntualidad y respeto hacia los demás.

Es portador del llamado síndrome de Down. Su padre y representante legal, Luis Alberto Aguilera Allende conversó con el DIE. Con el orgullo reflejado en el rostro de un padre, comentó que Beto fue competidor olímpico. A los 8 años ingresó en las Olimpiadas Especiales y optó por la gimnasia artística.

Recordó que antes de participar en las Olimpiadas, Beto viajó a Irlanda dentro de un programa de Juventud y Escuela. En dicha oportunidad, había hecho el papel de observador, anotando todas las nuevas políticas inclusivas que se estaban implementando a nivel internacional. En dicho evento había conocido al actor norteamericano Colin Farrell.



Betito con el actor Collin Farrel durante su estadía en Irlanda.

 

#LEAMAS#

“En el 2007, clasificó para representar a Paraguay en gimnasia artística en los Juegos Mundiales de Verano de Olimpiadas Especiales 2007, en Shangai, y obtuvo para el país una medalla de oro, dos de plata y dos de bronce”, recordó su padre.

La carrera deportiva de Beto fue fructífera, a nivel local ganó todas las competencias en las que se presentaba y fue seleccionado para representar a latinoamerica para portar la antorcha en los Juegos Olímpicos de Atenas. “El deporte le ayudó a crecer, a tener confianza en sí mismo, a ser disciplinado y a respetar”, acotó Aguilera.


La gimnasia artística le valió a Beto la presea de oro, plata y bronce.

El primer trabajo de Beto fue en la fundación Saraki, fue designado en la recepción, además, fue figura de la fundación para los talleres y encuentros en cuanto a la inserción laboral de chicos con diversidad funcional intelectual.

“Su segundo trabajo es Itaipu. Lo veo realizado a nivel personal. Él sabe lo que representa estar en la entidad y está consciente del gran paso laboral que dio. Betito tiene una discapacidad intelectual, sin embargo, se siente querido en Itaipu. Todos los días se levanta a las 5.30 para ir a trabajar, un día antes prepara todo su uniforme para no olvidarse de ningún detalle. Como todo chico, tiene sus momentos de terquedad y es un poco acelerado. Todos los días le aconsejo que debe ser respetuoso”, comentó el entrevistado.

El diagnóstico

Su padre recordó que Beto nació un 15 de octubre sin ninguna complicación. Sin embargo, en su segundo control pediátrico se le recomendó hacer el estudio cromosomático. “Hicimos el estudio y un 22 de diciembre, a días de navidad, nos dieron la noticia que Beto era portador del síndrome de Down. Tuvimos una impotencia tan grande. Con mi esposa nos preguntábamos ¿por qué a nosotros?, ¿por qué a mi hijo? Estábamos desorientados como padres”, recordó

Los padres de Beto entraron primero en una etapa de shock que duró aproximadamente 8 días, luego buscaron ayuda. “Una pareja francesa fue nuestra primera consejera; nos dijo que mi hijo tenía mucho potencial y dependía de su mamá y de mi, de ayudarlo a crecer y así lo hicimos. Como padres, Beto nos brindó y brinda muchas satisfacciones, es un ángel”, comentó.

Según Aguilera, el secreto para quitar adelante a un chico con síndrome de Down es la estimulación temprana y acompañamiento familiar en todas las facetas de su vida.

“Los niños con síndrome de Down son un poco perezosos, mi señora lo acompañaba siempre con varias psicólogas. Fue alumno de la escuela Alegría y como era caro, le envíanos a mi hija a un colegio público para poder solventar los gastos escolares de Betito y aprendió a leer, escribir y socializar con los demás”, indicó.

Destacó que Beto es casi un joven independiente. “Su mamá se desvivió por Beto, le acompañó a varios viajes y si aún estaba viva, estaría orgullosa de que Beto haya logrado entrar a trabajar en Itaipu. El no es un chico agresivo, es respetuoso y gracias a Dios tiene un jefe que sabe orientarle”, indicó.



Hugo Ramírez, jefe de Betito, lo calificó de trabajador responsable.

Por su parte, el jefe de Beto, Hugo Martínez, comentó que laboralmente no tiene quejas de su aprendiz, hace bien su trabajo y es responsable con el horario. “Hay cosas que se deben mejorar, pero le ayudaremos en todo lo que esté a nuestro alcance”, manifestó Ramírez.

Síndrome de Down


El síndrome de Down (SD) es un trastorno genético causado por la presencia de una copia extra del cromosoma 21 (o una parte del mismo), en vez de los dos habituales, por ello se denomina también trisonomía del par 21.

Se caracteriza por la presencia de un grado variable de discapacidad cognitiva y unos rasgos físicos peculiares que le dan un aspecto reconocible. Su nombre se debe a John Langdon Haydon Down, que fue el primero en describir esta alteración genética en 1886, aunque nunca llegó a descubrir las causas que la producían. En julio de 1958, Jérome Lejeune descubrió que el síndrome es una alteración en el mencionado par de cromosomas.

Cabe recordar finalmente, que uno de las claves de superación para un niño o joven con diversidad funcional no es la compasión, sino el acompañamiento desde el seno de la familia, en la estimulación desde la corta edad, de lo qué pueden llegar a alcanzar a nivel personal y profesional.