JIE
Energía Eléctrica en Comunidades Indígenas Chaqueñas
Bajo el intenso sol e inmersos en la espesura de la tierra chaqueña, el Diario Itaipu Electrónico (DIE) visitó las comunidades indígenas beneficiadas con el proyecto de “Energización de Centros Comunitarios Indígenas de zonas aisladas con energía solar”.

Bajo el intenso sol e inmersos en la espesura de la tierra chaqueña, el Diario Itaipu Electrónico (DIE) visitó las comunidades indígenas beneficiadas con el proyecto de “Energización de Centros Comunitarios Indígenas de zonas aisladas con energía solar”.

Se trata de un proyecto ejecutado por la Itaipu Binacional y el Instituto Nacional de Tecnología y Normalización (INTN), que benefició a 10 comunidades indígenas aisladas del sistema de interconectado de la ANDE (Departamentos de Boquerón y Presidente Hayes), que accedieron por primera vez a la electricidad a través de la energía solar fotovoltaica.

#LEAMAS#

Cabe resaltar que, las energías renovables ofrecen diversos beneficios para estas poblaciones y son una inversión en términos económicos, sociales y ambientales, permitiendo principalmente: la electrificación rural, el acceso a la iluminación, además de impulsar el desarrollo y fomentar el cuidado del medio ambiente.

Los Centros Comunitarios, de cada una de las 10 aldeas, fueron energizados a través de paneles solares. Cabe mencionar que cada Centro Comunitario está compuesto por escuela, iglesia, puesto de salud y área recreativa.

La instalación de estos paneles solares en las lejanas comunidades indígenas brindan electricidad para diversos usos tales como: iluminación, ventiladores, equipos audiovisuales, equipo de frío de bajo consumo, carga de celulares, entre otros.

El contacto con la energía eléctrica brindó a los indígenas la posibilidad de disponer más tiempo durante la jornada diaria para organizarse o recrearse, gracias a la iluminación nocturna. Incluso muchas comunidades han cambiado de hábitos, especialmente durante la noche. A modo de citar, apenas entrada la noche, anteriormente los indígenas se disponían a dormir, actualmente y debido al intenso calor que se vive durante el día, varias actividades se realizan al atardecer y continúan a lo largo de la noche, aprovechando el acceso a la energía eléctrica y que ya no están sumidos en la absoluta oscuridad.
Prácticas de cantos (alabanzas), actividades recreativas (fútbol, voley) e incluso en muchas comunidades los niños asisten a las escuelas durante la noche para una mayor comodidad y una mejor concentración. Sin dejar de mencionar acontecimientos como cumpleaños, fiestas patronales, que también se desarrollan durante el día, extendiéndose a lo largo de la tarde – noche.

Este gran proyecto apunta a la supervivencia de las poblaciones indígenas y está estrechamente ligado a la capacidad de autoabastecerse de recursos básicos que ofrezcan condiciones de vida digna. Una propuesta sin duda, de vital importancia para el avance hacia un país mejor, teniendo como base la calidad de vida y el bienestar de las comunidades ancestrales, sin modificar sus costumbres y tradiciones.
Estas acciones demuestran el compromiso de la Itaipu con el país, en apuesta al desarrollo de las poblaciones indígenas otorgándoles condiciones de vida digna, con un proyecto, que además de ser un gran aporte con impacto social, permite preservar el medio ambiente.

Cuidado y control de los paneles solares

En las 10 comunidades indígenas se realizaron cursos de capacitación referente al cuidado y control de los paneles solares, la conversión de energía solar fotovoltaica en electricidad y especialmente el mantenimiento y la limpieza de los vidrios que protegen la zona superior de los paneles y de las casetas, evitando que se llenen de polvo los componentes eléctricos: reguladores de carga, controladores y batería.

“Potenciar el uso de las energías renovables”

Alberto Garcete Vera

Alberto Garcete Vera, asesor de Energías Renovables de la Itaipu Binacional, explicó que el proyecto está enmarcado en el “Uso de la energía solar para el desarrollo económico y social”.
“Con esta acción conseguimos aldeas indígenas energéticamente sustentables. Se realizó la energización de los centros comunitarios indígenas de estas zonas aisladas, a partir de energía solar”, indicó.

Recalcó que fueron beneficiadas 10 aldeas con más de 2000 indígenas de los Departamentos Boquerón y Presidente Hayes.
“Es muy difícil el acceso de la Ande a estos lugares remotos, el principal problema es la distancia, además de la baja densidad poblacional. El otro aspecto es que se trata de personas con bajo poder adquisitivo”, apuntó.

Garcete señaló además, que en total se implementaron 81 paneles solares, los cuales sirven para iluminar y ventilar las aulas de las escuelas, utilizar la heladera para vacunas en los puestos de salud, nebulizadores, para iluminar centros de recreación, entre otros puntos.

“Como complemento se instaló una radio comunitaria solar que benefició a 6 aldeas indígenas de Campo Loa (Departamento de Boquerón), con unos 1100 indígenas. Esa radio tiene un alcance máximo de 25 kilómetros. Allí se les instaló la antena, la caseta, los paneles e incluso se donó una radio portátil por familia con pilas recargables”, afirmó.

El asesor manifestó también, que la intensión es realizar monitoreos constantes a estas comunidades, con la evaluación de los técnicos, para los relevamientos de datos y así, dar seguimiento al proyecto.

“A partir de este gran proyecto ya implementado, nos llegaron otros pedidos para replicar esta acción a distintas zonas del Chaco Paraguayo. El Paraguay, es un país rico en energías renovables, la idea es ir potenciando su uso y absorber los grandes beneficios”, puntualizó.